Se define como la pérdida anormal de cabello. El pelo tiene un ciclo de vida que dura de 4 a 6 años, y cuando finaliza cae y crece un nuevo cabello. En los casos de pérdida de cabello, generalmente éste se va debilitando paulatinamente hasta que finalmente el folículo se atrofia y muere.

Se estima que los seres humanos tenemos unos 100.000 cabellos, con un recambio de 60 a 80 pelos por día de manera normal, lo que esta cifra justificaría una caída fisiológicamente aceptable.

Cuando esta tasa de caída de cabellos aumenta sobreviene la enfermedad llamada alopecia la cual no se evidencia en forma clínica hasta que no se pierde hasta un 50% de la densidad capilar.

Esto quiere decir que cuando nos damos cuenta que estamos empezando a perder el pelo el proceso alopécico viene sucediéndonos desde ya hace varios años.

La alopecia androgénica, es la forma más común de presentación, afectando principalmente al hombre en el 95% de los casos. Se calcula que a los 50 años, se presenta en mas del 50% de los hombres y se cree que hasta un 90% de los hombres presenta cierto grado de recesión en la zona de las entradas a los 20 años.

En su etiología hay que destacar como principal mecanismo el genético-hormonal; este depende fundamentalmente de las hormonas masculinas (andrógenos) que actúan sobre los folículos pilosos predispuestos genéticamente a la alopecia, provocando su miniturización progresiva hasta ocasionar su atrofia completa. Otras causas de menor frecuencia son la alopecia areata, las de causa traumática y las ocasionadas por fármacos.

Posibles causas

  • Desordenes alimenticios
  • Anemia
  • Exceso seborreico
  • Postparto
  • Lactancia
  • Enfermedad tiroidea
  • Menopausia
  • Ovario poliquístico

Alopecia en hombre y mujeres

Existen dos tipos de patrones de afectación, el masculino con pérdida de pelo localizada principalmente en las zonas frontal y parietal que se manifiesta inicialmente por el retraso progresivo de la línea de implantación anterior del pelo, lo que se conoce habitualmente como entradas, con afectación más tardía de la región del vértex o coronilla.

En el patrón femenino derivada de causas genéticas y se presenta habitualmente con el envejecimiento y la menopausia, la pérdida de cabello es en forma difusa, no se producen zonas de calvicie total  y queda respetada la línea de implantación anterior.

La Clasificación de Norwood para los hombres y la de Ludwing para las mujeres esquematiza de manera secuencial y progresiva el avance del patrón alopecico en cada genero.

 

Rompiendo con mitos populares

  • El estrés no es causa de calvicie, sino que es un factor agravante.
  • La calvicie no se debe a la falta de irrigación sanguínea.
  • Los masajes capilares no soluciona el problema de calvicie.
  • El shampoo no detiene la caída de pelo.
  • Una alimentación no saludable no produce pérdida de pelo.
  • La causa de la calvicie es hereditaria.
  • Las sustancias anticonceptivas no detienen la caída del pelo.
  • El lavado del cabello todos los días no hace caer el cabello.
  • Tener el pelo largo no provoca la caída del cabello.
  • Los gorros y/o cascos no provoca caída de cabello.
  • La caspa y el cabello graso no producen pérdida de pelo.
  • Raparse la cabeza no detiene la caída del cabello.
  • El jabón blanco no evita la pérdida de pelo.
  • No existen recetas domésticas efectivas.